La bancada opositora en la Cámara de Diputados prevé que la reforma previsional contará con votos peronistas en la Legislatura. Por eso pide al PJ que intervenga. No hablan de sanciones concretas, ni tampoco de incluirlo en el temario de próximo congreso del PJ, pero piden que el partido “evalúe formalmente la conducta política de sus representantes” en la Legislatura.
“Una banca legislativa no es una decisión individual aislada. Expresa una representación política, territorial y electoral. Quien llega a la Legislatura por una propuesta opositora tiene autonomía para decidir, pero también responsabilidad frente a quienes acompañaron ese proyecto con su voto”, advirtió el bloque de diputados provinciales de “Más para Entre Ríos” ante el debate de la reforma previsional en el Senado.
La iniciativa del gobierno de Rogelio Frigerio requiere de contar con apoyo peronista para que logre media sanción en la Cámara alta donde el oficialismo es minoría. Las versiones y los ojos están puestos en las dos legisladoras que facilitaron en su momento la desaparición del Iosper y la creación de la OSER: Gladys Domínguez y Nancy Miranda.
Para los diputados del peronismo la fuerza política a la que pertenecen “tiene que analizar con seriedad el desempeño de quienes adoptan posiciones que deben ser evaluadas en relación con el mandato político recibido”. “No se trata de imponer obediencias automáticas ni de negar matices. Se trata de revisar si esas decisiones son compatibles con el proyecto que hizo posible acceder a esas bancas”, afirman.
Iniciativas sensibles:
“Frente a iniciativas sensibles impulsadas por el gobernador Rogelio Frigerio, como es el proyecto de reforma previsional, debe considerarse que no se trata de asuntos menores ni de simples movimientos parlamentarios: involucran derechos vinculados a la salud, la jubilación, el trabajo y la protección social”, definieron en el texto.
Por eso, consideraron que “el problema no es discutir reformas” sino que lo cuestionable sería “acompañar, permitir o facilitar medidas que trasladan el costo del ordenamiento sobre trabajadores, jubilados, pensionados, docentes, personal de salud y sectores que necesitan más cuidado del Estado”.
“La Caja de Jubilaciones necesita una discusión seria. Tiene problemas reales y requiere soluciones responsables. Pero una reforma previsional no puede construirse como un ajuste sobre quienes menos margen tienen para defenderse”, argumentaron.
En este sentido, consideraron que la sustentabilidad del sistema requiere “números claros, debate profundo y sentido de justicia”. “Los recursos deben reclamarse donde corresponde: en las deudas que la Nación mantiene con la Provincia, en la revisión de beneficios de mayor escala, en la corrección de distorsiones históricas y en los sectores con mayor capacidad contributiva”, argumentaron.
Coherencia:
Se insistió en la interpelación al PJ: “Corresponde que el Partido Justicialista evalúe formalmente la conducta política de sus representantes. No como castigo, sino como un acto de coherencia institucional. Si una banca obtenida por el peronismo se utiliza para sostener decisiones contrarias a derechos sensibles, el partido tiene la obligación de debatir esa situación, revisar responsabilidades y adoptar las medidas orgánicas que correspondan”.
“El peronismo nació para defender el trabajo, proteger a las personas mayores y acompañar a quienes más necesitan del Estado. Esa identidad no puede quedar reducida a una consigna. Debe expresarse en cada voto, en cada abstención y en cada decisión legislativa”, se afirmó.
Los diputados afirmaron que esa identidad “exige que cada representación obtenida con el voto peronista esté al servicio de quienes confiaron en ese proyecto, no de mayorías circunstanciales que debilitan derechos que el peronismo tiene la obligación de resguardar”.
La senadora Gladys Domínguez le respondió al bloque:
Por Gladys Domínguez (*)
Nos quieren sancionar por debatir. Lo irresponsable es reconocer el problema y no proponer una sola solución. Esto no es un llamado al orden. Es una extorsión política. Un grupo de diputados pretende advertirle al Senado qué puede discutir y qué puede votar. Y no lo hace con argumentos ni con propuestas concretas para la Caja de Jubilaciones. Lo hace con una amenaza. Eso no es peronismo. Eso no es democracia interna. Eso es extorsión. Reconocen que la Caja tiene problemas graves, pero no presentan un solo proyecto alternativo, ni una medida de financiamiento, ni una idea para garantizar sustentabilidad. Reconocer la gravedad y negarse a debatir no es responsabilidad política. Es comodidad discursiva. La amenaza tiene destinatarias con nombre y apellido.
Me quieren sancionar por algo que todavía no ocurrió. Me quieren condenar antes de votar. Y después hablan de representación. La representación no se declama desde un comunicado. Se construye en el territorio. Con la senadora Miranda ganamos en nuestros departamentos. Fuimos votadas por nuestras comunidades. No llegamos colgadas de una sábana, escondidas en una lista larga y dependiendo del arrastre de otros nombres.
También sorprende que le pidan medidas a un Partido Justicialista que no permitió elecciones internas. Esa legitimidad está debilitada, y ellos lo saben. Me gritaron traidora en el recinto, y me amenazan igual que cuando votamos la estatización de Iosper y creación de OSER. Inaudito el peronismo oponiéndose a una estatización, que resultó en el salvataje de la salud de casi 300.000 entrerrianos. Traicionar es usar el nombre del peronismo para impedir que la política haga lo que tiene que hacer: discutir, corregir y resolver. El cuadro es claro: diputados sin alternativa seria, con representación menor, le piden a autoridades con legitimidad debilitada que me sancionen por una decisión que todavía no tomé. Si eso no es una amenaza, no sé qué es. Y después se hacen llamar compañeros.
(*) Senadora de Feliciano por e bloque Peronismo Federal
Fuente: Página Política
