El personal de la División Investigaciones de la Jefatura Departamental Concordia llevó adelante el jueves pasado cuatro allanamientos en el marco de la causa que se investiga por presunto enriquecimiento ilícito de Gustavo Bordet. Los procedimientos, ordenados por el Juzgado de Garantías, se realizaron en dos sucursales de la pinturería “Colorshop” de Concordia, una ubicada sobre avenida San Lorenzo Este al 21 y otra sobre Urquiza y Salta.
La causa la lleva adelante el fiscal José Arias, luego de una denuncia presentada, hace dos años, por el empresario Héctor Daniel Ambros. A la fecha, y pese al tiempo transcurrido, Bordet no ha sido imputado. La activación de la causa, hace unas semanas con constanciones en domicilios, llevó al diputado nacional a expresar su voluntad de no ampararse en los fueros.
Otro de los operativos tuvo lugar en el local “Super Color”, ubicado sobre la avenida Independencia al 350 en inmediaciones al barrio La Bianca, mientras que el restante allanamiento se concretó en una vivienda del barrio privado Altos de Zorraquín, en la zona norte de Concordia.
Según informó el portal Concordia Policiales, esta última propiedad pertenece al empresario Salvador Carubia, que lo vinculan al ex gobernador.
En la vivienda ubicada en el barrio privado – amplió el portal – la Policía secuestró el teléfono celular de Carubia, dos notebooks y un pendrive, elementos que serán sometidos a pericias en el marco de la investigación judicial.
Bordet se expresó al respecto
“Lo que está ocurriendo es absurdo y profundamente injusto. La relación que se menciona existió hace más de seis años y fue estrictamente comercial, en el marco de la construcción de un inmueble. No hay absolutamente nada más que eso”, afirmó el exgobernador.
En ese sentido, buscó poner en contexto los hechos señalados en la causa: “Se pretende instalar sospecha por situaciones completamente habituales en cualquier obra, como la compra de una mesada. Se están llevando cuestiones normales al terreno de lo penal sin ningún sustento real”.
También cuestionó medidas recientes dispuestas en la investigación: “Hace pocos días se libraron oficios a una casa de electrodomésticos para reconstruir la compra de una cafetera y otros artículos. Ese tipo de decisiones muestran hasta qué punto se ha desviado el eje de la investigación”.
Bordet remarcó que, a lo largo del proceso, “no se encontraron cuentas ni propiedades en el exterior, ni empresas fantasmas, ni operaciones de blanqueo de divisas”. Y añadió: “Ante la ausencia de elementos concretos, ahora se intenta avanzar sobre supuestos testaferros”.
“Siempre estuve a derecho, colaboré cada vez que fui requerido y sigo a disposición de la Justicia, porque creo en las instituciones. Pero esto ha dejado de ser una investigación razonable”, sostuvo.
En ese marco, fue más allá y apuntó directamente al accionar del fiscal: “Cuando se pierde la objetividad y se fuerza una hipótesis sin pruebas, lo más honesto es dar un paso al costado para garantizar imparcialidad y que la verdad pueda surgir sin condicionamientos”.
“Estamos frente a un claro exceso en el ejercicio de sus funciones. No se puede investigar a cualquier costo ni sostener interpretaciones que no se condicen con los hechos”, agregó.
En otro tramo, vinculó lo sucedido con el contexto político: “Lo de ayer fue otro circo mediático judicial. Se están utilizando recursos públicos para financiar una embestida que no encuentra un límite, en un contexto donde los tiempos electorales empiezan a pesar. Nada es casual”.
Finalmente, el exmandatario fue enfático: “No me voy a cansar de denunciar el escarnio al que estoy siendo sometido. Voy a demostrar que cada una de estas sospechas no sólo son infundadas, sino que forman parte de una persecución que no puedo ni voy a callar”.
Fuente: Página Política – Enlace Político
