El gobierno provincial sostiene que los cambios de la Reforma Laboral podría tener un impacto positivo sobre la generación de empleo formal y compensar la merma en la recaudación. Esa postura se da en el marco del planteo del peronismo, en la que advierten una posible caída en la coparticipación.
Funcionarios del entorno del gobernador sostienen: “El debate no debe centrarse exclusivamente en el plano fiscal. Hay que pensar primero qué modelo de país queremos. La informalidad laboral es enorme y necesitamos reglas más modernas. Por otro lado, una mayor registración de trabajadores podría ampliar la base tributaria y amortiguar cualquier caída inicial en los ingresos”.
“Menos impuestos puede significar más actividad, más empleo y, en definitiva, más recursos. Nadie quiere que las provincias queden desfinanciadas”, aclararon.
“Cualquier transformación de esta magnitud implica costos y beneficios. Lo importante es que el sistema laboral deje de expulsar trabajadores a la informalidad”, cerraron.
Fuente: Enlace Político
